Los paneles o módulos fotovoltaicos —llamados comúnmente paneles solares, aunque esta denominación abarca además otros dispositivos— están formados por un conjunto de células fotovoltaicas que producen electricidad a partir de la luz que incide sobre ellos mediante el efecto fotoeléctrico.

Los paneles fotovoltaicos, en función del tipo de célula que los forman, se dividen en:

  • Cristalinas
    • Monocristalinas: se componen de secciones de un único cristal de silicio (Si) (reconocibles por su forma circular u octogonal, donde los 4 lados cortos, si se puede apreciar en la imagen, se aprecia que son curvos, debido a que es una célula circular recortada).
    • Policristalinas: cuando están formadas por pequeñas partículas cristalizadas.
  • Amorfas: cuando el silicio no se ha cristalizado.

Su efectividad es mayor cuanto mayor son los cristales, pero también su peso, grosor y costo. El rendimiento de las primeras puede alcanzar el 22 %  mientras que el de las últimas puede no llegar al 10 %, sin embargo su costo y peso es muy inferior.

El costo de los paneles fotovoltaicos se ha reducido de forma constante desde que se fabricaron las primeras células solares comerciales y su coste medio de generación eléctrica ya es competitivo con las fuentes de energía convencionales en un creciente número de regiones geográficas, alcanzando la paridad de red.

Si bien el aprovechar la fuente infinita de energía que es el sol se ha ido convirtiendo poco a poco en norma en arquitectura, diseño y construcción, es importante tener en cuenta algunos puntos importantes que nos harán saber si nuestra actual vivienda es apta y/o efectiva para sustentarse de este tipo de energía. Lo anterior no sólo se aplica a hogares, sino que también a espacios sociales amplios como locales, negocios y empresas.

En este Libro de Ideas vamos a ver los puntos más importantes. Esperamos que les guste, y les recordamos que para todos sus proyectos pueden siempre contar con la ayuda de nuestros expertos.